26 abr. 2012

Salmo 23. Comentario por Mary Kretzmann


El SEÑOR es mi pastor; nada me falta.
Él me hace reposar en verdes prados y me conduce a aguas tranquilas.
Él restaura mi alma, me guía por senderos de rectitud por amor de su nombre.
Sí, aunque atraviese el valle de sombra de la muerte, no temo mal alguno, pues tú estás
conmigo. Tu vara y tu cayado me confortan.
Tú dispones una mesa ante mí en presencia de mis enemigos. Tú unges mi cabeza con óleo y mi
copa rebosa.
Ciertamente la bondad y la misericordia me acompañarán todos los días de mi vida y moraré
para siempre en la casa del SEÑOR.


Memorizando el Salmo 23 y usándolo como afirmación y visualización, es de gran inspiración. Recuerdo cómo hace años, Swami Kriyananda explicaba que este salmo habla de la columna astral y el proceso del despertar de la energía divina en nuestro interior. Él mencionó que “la vara y el cayado” simbolizan la propia columna, y “mi copa rebosa” se refiere al kundalini, que una vez reunido con el chacra de la coronilla, se derrama abundantemente sobre todo nuestro ser. Cuando se establece esa unión permanentemente, nos liberamos y “moramos para siempre en la casa del Señor”.
Siempre he encontrado bello este salmo y sentía que contenía un poder oculto. De hecho, he oído historias fascinantes de la protección divina que ha proporcionado a la gente en tiempos de intenso peligro. Yo deseaba entenderlo más profundamente, porque me di cuenta de que entonces podría abastecerme de su pozo de fuerza y esto me ayudaría en mi servicio en el Ministerio de Curación por la Oración.
En marzo del 2000, Swami Kriyananda regresó a Ananda Village de visita, después de haber vivido en Ananda Europa en Asís, Italia, durante los dos años anteriores. Él posee un aura muy expandida y muchos de nosotros sentimos de inmediato un silencioso beneficio espiritual a su retorno. Quise pedirle a Swamiji que explicara el salmo más profundamente, pero sentía que antes debía intentar entenderlo tan profundamente como fuera posible a través de la meditación e intuición. La primera noche de su regreso a Ananda Village, desperté en medio de la noche pensando en este salmo y me chocó el hecho de que el salmista comienza dirigiéndose al Pastor como “él” y después, a mitad del salmo, pasa a la forma “tú”. Supe que había encontrado una clave importantísima, todavía no sabía qué hacer con ella. Fui a mi altar y repetí el salmo con concentración profunda durante aproximadamente 15-20 minutos. De repente el velo se alzó y entendí el salmo claramente. Comprendí que se refiere a cada uno de los chacras. Encontré gran inspiración repitiendo el salmo silenciosamente mientras pensaba en cada centro de energía de la columna. Previamente, tuve que concentrarme plenamente para recordar la secuencia correcta al decir el salmo, porque los fragmentos no parecían fluir de una manera lógica. Sin embargo, una vez que tuve la visión y el significado interno del salmo, me di cuenta de repente de que tenía un sentido perfecto y cada renglón fluyó en el siguiente de manera natural. Estoy convencida de que el Salmo 23 ha servido como una fuente de fuerza para muchas personas durante miles de años, porque se dirige al proceso interno de la Autorrealización. A continuación expongo un ejercicio de visualización que usa el salmo de una manera profunda, subiendo por la columna chacra por
chacra. Esta visualización del Salmo 23 ha sido inmensamente poderosa en algunas sesiones curativas privadas.
Ayuda al “paciente” a sentir la columna astral como un aspecto tangible de su personal viaje del alma.
Si lo deseáis podéis utilizar esta visualización en casa.


EL SEÑOR es mi pastor;
Visualízalo de pie ante ti. Pon tu confianza en Él. Siente Su presencia dentro y alrededor de ti.
Este primer verso nos abre a la base devocional del salmo. La palabra clave aquí es “Señor”.
El verso se clarifica cuando consideramos que hay otros “pastores” a los que se puede estar tentado de seguir en momentos de confusión. Este verso trata acerca de escoger a Dios: de seguirlo y unirte con Él en tu Alma.

Nada me falta.

Siéntelo en tu columna. Comprende que tú deseas que nada aleje Su voluntad de ti.
Quien aspira a la santidad, deja a un lado todos los deseos inferiores para enfocar plenamente su atención y voluntad en encontrar sólo a Dios. Este nivel de compromiso aparece expresado a lo largo del salmo.

Me hace reposar en verdes prados.
Siéntelo velar por ti mientras descansas en la tierra verde y fértil. Absorbe la fuerza de vida radiante. Siente el soporte de la tierra sólida. Todo está bien.
Primer chacra en la base de la columna; el elemento tierra y el instinto de supervivencia; suministra energía a las piernas y los órganos de la eliminación.
Este pasaje crea una imagen maravillosa de ser cuidados y sostenidos por el Señor. La oveja está segura mientras el pastor vela por sus necesidades, manteniéndola a resguardo. “Sólo si os volvéis como niños podréis entrar en el reino de los cielos”.

Él me conduce a aguas tranquilas. Él restaura mi alma.
Visualiza el agua clara de un bello lago de montaña, fresco y tranquilo, reflejando como el
cristal. Descansa. Reflexiona.
Segundo chacra ; el sacro; el elemento agua; el impulso sexual; los órganos sexuales .
Esta agua tranquila es agua fresca, clara, no estancada y sin vida. Esta imagen habla de transmutar la energía sexual en algo elevado, excepcional y bello. Recordando que este salmo trata de la columna interior, es útil preguntarse, ¿Cómo puedo mantenerme sensiblemente consciente de esta energía divina que fluye en el centro de mi ser? y ¿Qué podría dar belleza nueva y refrescante al impulso sexual y creativo?. Todo esto es relativo. Pueden experimentarse diversos grados de quietud dependiendo de cómo se manipule la fuerza sexual. Cuando un individuo se obsesiona con el deseo sensual, entra en una gran inquietud y pérdida de calidad del alma. Para la persona que tiene tendencia hacia los asuntos de amor poco profundos y fugaces, sería un gran paso hacia la quietud interna hacer simplemente un compromiso profundo de amar, cuidar y respetar a quien se ama en el nombre de Dios.
La expresión física del amor es una conexión importante y de ternura para muchas parejas. Es a menudo mejor, entonces, enfocarse en un amor mayor y disminuir cualquier sentido de lujuria en el acto, en vez de adoptar una posición radical y renunciar a él prematuramente en nombre del celo espiritual. A medida que el matrimonio aprende el equilibrio entre expresión sexual y quietud interna, puede hacerse más profundo un gran amor ellos, si también están atentos a encontrar otras maneras de expresar su amor purificado, para no llegar a una excesiva austeridad.
Deben ser siempre profundamente amables entre ellos. Viendo al Amado Divino consagrado en la forma del otro, la pareja puede dar y recibir un amor más profundo. De esta manera, el amor puede, con el tiempo, ser transmutado del segundo chacra al centro del corazón. Este proceso debe producirse con honestidad y consideración compasiva hacia las necesidades de la persona amada y de uno mismo.
El alma se siente en profunda quietud interior. “Permanece en calma y siente que yo soy Dios”. El ejemplo más profundo de este “agua tranquila” se ve en el santo que ha trasmutado totalmente el anhelo físico, uniendo interiormente el amor de su corazón con la Divinidad.
En cualquier punto que una persona se encuentre en este sendero, puede acercarse a ese centro de quietud y divinidad interior, permitiendo a la energía subir a los centros más altos y restableciendo la naturaleza del alma.

Él restaura mi alma, me guía por senderos de rectitud por amor de su nombre.
Siente la fuerza divina en el área del ombligo, radiando a todo alrededor del abdomen.
Siente que a medida que utilizas tu determinación de seguir la voluntad divina, creas un sendero interior para alcanzar las realidades más elevadas.
Tercer chacra ; el ombligo; elemento fuego; “autocontrol fogoso” que da la habilidad para seguir las reglas de la vida espiritual; autodisciplina; alimenta los órganos abdominales.
El alma es “restaurada” cuando vivimos en la línea de la verdad espiritual. Las pautas espirituales nos ayudan a evitar trampas mayores que podrían alejarnos de nuestra naturaleza del alma.

Sí, Aunque atraviese el valle de sombra de la muerte, no temo mal alguno, pues tú estás conmigo.

Visualiza una bola resplandeciente de Luz en tu corazón; con cada respiración aumenta su fulgor e intenta sentir el suave calor que emana de ella. Invita a la Presencia Divina a morar en tu corazón, siempre. Visualiza a la Madre Divina o a uno de los Maestros viviendo en tu corazón, radiando amor divino, guía y protección.
Cuarto Chacra ; el corazón; elemento Aire; el amor Humano y Divino; alimenta el corazón , los pulmones, los brazos y las manos.
Date cuenta de que el salmista ha pasado de dirigirse a Dios en tercera persona, a la relación más cariñosa y personal de “Yo y Tú”. Es una parte crucial de la evolución espiritual pasar de seguir meramente las leyes de Dios a amarlo puramente dentro del corazón.(Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con toda tu alma y con toda tu fuerza y al prójimo como a ti mismo). Cuando sentimos que el Señor mora en nuestros corazones, esto nos da el verdadero valor y podemos enfrentar las grandes dificultades con calma, de hecho, no hay nada que temer, ni siquiera a la muerte; el devoto sabe que nada se pierde, pues el alma está unida con Dios a través del amor del corazón. “Benditos son los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”.
Uno de los elementos más importantes en la curación espiritual, es abrir el corazón a Dios. En primer lugar una persona necesita sentir que es un hijo de Dios y puede recibir Su amor, dejando a un lado cualquier problema de indignidad o miedo. (El amor perfecto expulsa todo miedo).
Después puede comenzar a expresar la gratitud a Dios por las miríadas de bendiciones de la vida y, más profundamente, por el amor de Dios que siente en el corazón.

Tu vara y tu cayado me confortan.
Siente la respiración a través de la garganta; empieza a sentir que esta corriente de respiración se relaciona con la columna astral.
Quinto chacra ; garganta; elemento éter; Calma; alimenta la garganta y la voz .
El cuello es la parte más estrecha del cuerpo, constando sólo de la columna y la garganta, esto hace más fácil sintonizarse con la corriente espinal en él. La respiración y la columna son los senderos para sentir la calma y la presencia de Dios. Cuando vivimos en consonancia con la verdad más alta, el flujo de energía en la columna nos recuerda nuestra naturaleza divina y es un consuelo para nosotros, no importa si el drama exterior es perturbador.

Tú dispones una mesa ante mí en presencia de mis enemigos.
Enfócate profundamente en el entrecejo (puedes incluso juntar las cejas si eso te ayuda).
Siente tu devoción subir a ese punto.
Sexto chacra ; ojo espiritual (punto en el entrecejo); voluntad divina e intuición; el sendero a la iluminación.
Durante toda la vida existe allí una mesa abundante puesta ante nosotros, el ojo espiritual. Si nos enfocamos allí profundamente, estamos invitados a cenar con el Señor, en su Luz. “Si tu ojo fuera único, todo tu cuerpo estaría lleno de Luz”. Esta luz alimenta el cuerpo entero y está allí para nosotros tanto si “los enemigos” a los que nos enfrentamos son nuestras tendencias más bajas o las dificultades exteriores.
Este verso puede parafrasearse “Aunque mis enemigos de duda, deseo y engaño, todavía me rodean, la luz del tercer ojo recarga instantáneamente mi cuerpo cuando me ofrezco allí”.

Tú unges mi cabeza con óleo y mi copa rebosa.
Visualiza la Divinidad derramando gracia sobre ti y tu ser lleno de luz, desbordándose del chacra de la coronilla.
Séptimo chacra ; cima de la cabeza; chacra de la coronilla; loto de los mil pétalos; la unión con la Divinidad.
El Señor nos toca con su gracia (Tú unges mi cabeza con óleo) trayendo el estado de samadhi (mi copa rebosa). Cuando la energía pasa a través del ojo espiritual y se une con el chacra de la coronilla, se desborda de la cabeza y del ser. Puede detenerse en este punto (el samadhi del cuerpo) o puede extenderse en el pleno samadhi de conciencia cósmica.

Ciertamente la bondad y la misericordia me acompañarán todos los días de mi vida y moraré para siempre en la casa del SEÑOR.
En el nivel más profundo, esta estrofa representa la última meta del camino espiritual. Si esta unión es permanente, nos reunimos plenamente con Dios y no necesitamos “salir nunca más”.
Moramos para siempre en la casa del Señor, no volviendo a dejar nunca Su presencia. (Éste es el Nirbikalpa samadhi). Es útil afirmar y aspirar a este estado, el más elevado, recordándonos nuestro derecho de nacimiento divino; pues tal como pensamos así llegaremos a ser.


1 comentario:

carnet manipulador de alimentos dijo...

la palabra del Señor siempre es reconfortante y nunca deja de sorprendernos.