8 ago. 2010

El Mundo está a su Servicio - Neville Goddard -

Moisés estableció “YO SOY el que YO SOY”. Ahora, aquí hay algo para que siempre lo tengamos presente. No se puede echar vino nuevo en odres viejos, ni se pueden remendar vestiduras viejas con parches nuevos de tela. Es decir, usted no puede traer a su nuevo estado de conciencia ningún aspecto del viejo hombre. Todas sus creencias, temores y limitaciones actuales son cargas pesadas que lo amarran a su actual nivel de conciencia. Si quiere trascender este nivel, debe abandonar definitivamente todo con respecto a su concepto de sí mismo actual. Para hacer esto, aparte su atención de todos sus problemas y limitaciones presentes e imprégnese de la sensación de SER. Es decir, dígase en silencio pero con mucho sentimiento, “YO SOY”. Que éste estado de conciencia sea totalmente incondicionado. Tan sólo declare que usted ES, y continúe haciéndolo, hasta que quede completamente perdido en la sensación de sólo SER, sin rostro, sin forma, sin condicionamientos ni relaciones. Cuando alcance éste estado de conciencia, entonces, dentro de ésta profundidad informe que usted ahora tiene, déle forma a la nueva concepción que usted quiere atraer a si vida, SINTIENDO que ES eso que desea.
Usted encontrará que, dentro de ésta profundidad informe de usted mismo, todas las cosas son divinamente posibles. Cualquier cosa en el mundo que usted pueda imaginar la puede lograr u obtener, dentro de ésta conciencia informe e incondicionada, y de la manera más natural.

En las Escrituras se nos invita a “Ausentarnos por completo del cuerpo y estar presentes con el Señor”. El “cuerpo” es el viejo concepto de nosotros mismos; y el “Señor” la CONCIENCIA DE SER. Esto es lo que Jesús quiso decir a Nicodemo: “Debes nacer de nuevo, pues a menos que nazcas de nuevo, no entrarás al Reino del Cielo”. En otras palabras: a menos que usted abandone por completo su actual concepto de sí mismo y asuma la naturaleza del nuevo nacimiento, usted continuará manifestando en su realidad sus limitaciones y carencias.
La única forma de cambiar las manifestaciones limitantes de su vida es a través de un cambio de conciencia. Ya que la conciencia es la realidad que eternamente se solidifica a sí misma en las cosas y circunstancias que le rodean. El mundo del hombre es, en todos sus detalles, su conciencia proyectada y manifestada.Tratar de cambiar sus
circunstancias externas sin antes cambiar su estado de conciencia, es tan absurdo como tratar de modificar su aspecto personal rompiendo el espejo en el que se mira.Su entorno, y todo lo que hay dentro de él, refleja lo que usted es en su conciencia. Y en la medida en que usted siga con su estado actual de conciencia, lo que sigue manifestando ha de ser igual.

Sabiendo lo anterior, comience ahora mismo a revalorarse. El hombre se ha calificado a sí mismo con muy poco valor. En el libro de Números, usted lee “en aquellos días había gigantes en la tierra; y nosotros éramos, en nuestro propio sentir, como saltamontes. Y a la vista de ellos, éramos como saltamontes”. Esto no se refiere a un tiempo remoto en que había hombres con estatura de gigantes. Hoy es el día, el eterno ahora en que las condiciones que le rodean han alcanzado la apariencia de gigantes (falta de empleo, las armas del enemigo, sus problemas y todo aquello que parece amenazarle), y esos son los gigantes que le hacen sentir como pequeño saltamontes. Pero, tal como ha sido dicho, usted fue primero, en su autoconcepto, un saltamontes, y a causa de ello, un saltamontes es para los gigantes. En otras palabras, usted solo puede ser para los demás aquello que primero usted es para sí mismo. Entonces, revalorizarse usted mismo y empezar a sentirse un gigante, un centro de poder, es minimizar a los gigantes y hacer que ellos se sientan saltamontes. Despierte al gran poder que usted representa, no como hombre, sino como su verdadero ser, sin rostro, sin forma, y libre de todos los condicionamientos y limitaciones en los que el usted humano se encuentra aprisionado.
“YO SOY el buen pastor y conozco mis ovejas y ellas me conocen. Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco y ellas me siguen”. La CONCIENCIA DE SER es el buen pastor. Lo que YO SOY conciente de ser es la “oveja” que me sigue. Tan buen pastor es su CONCIENCIA DE SER que nunca deja perder ni una de las ovejas de las cuales usted tiene conciencia de ser.

“YO SOY” es la puerta abierta para que todo lo que YO SOY ingrese. Su CONCIENCIA DE SER es el señor y el pastor de su vida. “El señor es mi pastor, nada me faltará”, puede verse ahora a la luz de la verdad de quién es la CONCIENCIA DE SER. Usted nunca debería estar en deuda o en estado de falta de evidencia de aquello que usted es conciente de ser.

Siendo ésta la verdad, ¿por qué no volverse conciente de ser Grande? ¿Amoroso, saludable, abundante, y todos los atributos que usted admira? Es tan fácil poseer la conciencia de estas cualidades como lo es de poseer sus contrarios, pues usted no tiene su conciencia presente como resultado de su mundo. Al contrario, su mundo es lo que es a causa de su conciencia presente. Simple, ¿verdad? Demasiado simple para la mente humana que siempre trata de complicarlo todo.

Pablo dijo de éste principio, “es para los griegos (o la sabiduría de éste mundo), estupidez; y para los judíos (o los buscadores de señales), la piedra de estorbo”; con el resultado de que el hombre permanece andando en la oscuridad en vez de despertar al magno ser que él es. El hombre, que siempre ha adorado las imágenes de su propia creación, encontrará que ésta revelación es una blasfemia, ya que sus conceptos de un Dios aparte de sí mismo siempre pululan muerte. Esta revelación traerá el conocimiento de que “Yo y mi Padre somos uno, pero mi Padre es más grande que Yo”. Usted es uno con su actual concepto de usted mismo. Pero usted es siempre más grande que aquello de lo cual es conciente de ser.
Antes de que el hombre intente transformar su mundo debe afirmar la base – “YO SOY el Señor”. Es decir, la conciencia del hombre, su CONCIENCIA DE SER es Dios.

Hasta tanto esto sea firmemente establecido de manera que ninguna circunstancia ni sugerencia externa lo hagan estremecer, el hombre se hallará retornando a la esclavitud de las creencias anteriores. “Si no crees que YO SOY El, morirás en tus pecados”. Es decir continuarás confundido y en estado de fracaso hasta que encuentres la causa de la confusión. Cuando usted haya entronizado al hijo del hombre, entonces usted sabrá que YO SOY él, o sea que yo, Juan Pérez, nada hago por cuenta propia, sino que lo hace mi padre, o ese estado de conciencia con el que ahora soy uno es el que hace la obra.

Cuando se toma conciencia de lo anterior, cualquier necesidad o deseo que nace en el interior encuentra su expresión en el mundo externo. “Yo estoy a la puerta y llamo. Si algún hombre oye mi voz y abre la puerta, entraré en él, y juntos apuraremos la copa”. El “Yo” que toca a la puerta es el deseo del hombre.

La puerta es su conciencia. Abrir la puerta es convertirse en uno con aquél que está tocando, SINTIÉNDOSE uno mismo como ya siendo la cosa o circunstancia deseada. Sentir que un deseo propio es imposible de lograr es cerrar la puerta y negarle la entrada al deseo. Elevar el estado de conciencia hasta la naturaleza de lo que se desea, es abrir la puerta de par en par e invitar a entrar al deseo hasta su manifestación externa.
Por esto es que constantemente se nos recuerda que Jesús dejó el mundo de la manifestación y ascendió hasta su padre. Jesús, tanto como usted o yo, encontraba que para “Jesús” nada era posible, en cuanto hombre. Pero habiendo encontrado que su padre era su estado de conciencia de las cosas deseadas, dejó a un lado su “conciencia Jesús” y elevó su estado de conciencia al de lo deseado y permaneció allí hasta hacerse uno con él. Y cuando se hizo uno con él, llegó a ser su expresión en la forma.


Fragmentos del libro: AT YOUR COMMAND
de: Neville Goddard

Continuar lectura:
http://www.scribd.com/doc/11715789/Neville-GoddardA-Su-Servicio

4 comentarios:

Fra66 dijo...

"Estos cambios deberán ser realizados por cada uno de ustedes, sin presiones, obligaciones o falsas creencias. Deberán ser hechos por la fuerza interior que los impulsa a las mudanzas trascendentales que tienen que realizarse por convicción y sin obligaciones. Deben hacerse por una poderosa fuerza invisible e interior que los impulsa. Ustedes tienen que desmembrase de todo lo que no les sirve y de esa forma leve, encaminarse hacia la luz del Conocimiento, Entendimiento y Amor Universalnto" (El Ser Uno)

Un abrazo hermanos, de LUZ y AMOR...

Kyra Gaus dijo...

¡ Gracias por estar !
Abrazos de Luz
Kyra

Olga i Carles dijo...

Gracias por ese texto tan iluminador.
Todavía no se vive globalmente el hermoso sentimiento del "Yo soy el el que soy", pero se está empezando a comprender, somos demasiado dependientes.
Estar con el Señor no signífica estar con y pedir a Jesús.
El es nuestro guia y hermano mayor.
Hagamos lo mismo que El hizo y sintió, y seremos "Ese Soy" de una manera independiente. Cada uno ha de ser el Si mismo.
Volver a nacer para purificarnos y bendecir.



Un abrazo.

Kyra Gaus dijo...

Gracias por tu acertado comentario Olga.
Otro abrazo de regreso,
Kyra