11 de feb. de 2008

Amida



El Buda Amida es el corazón de la fe y de la práctica budista Shin. Primero revelado por el Buda histórico hace 2.600 años, el nombre Amida está derivado por el idioma antiguo sánscrito, Amitabha o Amitayus, que significan vida y luz inmensurables o unidad. La palabra Amida es una personificación o símbolo para indicar la dimensión trascendental y misteriosa, que es "no nacido, no creado y sin forma" también conocido como dharmakaya, el shunyata (vacío), la vida única, la Gran Compasión y la naturaleza Buda. Como se declaró anteriormente, Amida es una personificación o símbolo de la realidad trascendental y debe ser entendido que esta dimensión es más allá de la palabra e idea de Amida. Puede decir que es el vehículo que permite que experimentemos esta dimensión incomprensible de nuestra naturaleza verdadera.

Como un símbolo comprensible de la verdad universal (dharma), Amida señala a la fuerza vital sin nombre que nos cuida o la verdad que nos rodea e impregna que trabaja incesantemente para despertarnos a la realidad tal y como es: nirvana. Lo consideramos como la gran pariente que nos ofrece su amor incondicional y compasión universal que nos asegura que la liberación espiritual es para todos. Con esta energía viviente del amor y compasión, nadie se deja detrás para sufrir ciclos sin fin de nacimientos y muertes y tampoco hay juicio final ni infierno eterno. Al contrario, debido a su amor y compasión incondicional, Buda Amida se libera a todos los seres tal y como son.

Buda es un término que significa algunas cosas: en primer lugar, es cualquier ser que haya despertado a la dimensión infinita; en segundo lugar, es la naturaleza más profunda de todas las cosas que la falta el yo y se reside en la ecuanimidad; y en tercer lugar, es nuestro potencial, realidad y destino.