26 dic. 2007

Los dones del Espíritu Santo




El pasaporte a la Nueva Tierra - Brinda Mair

Los dones del Espíritu Santo son siete: Sabiduría, Fortaleza, Consejo, Amor, Discernimiento, Ciencia y Santo Temor de Dios

Don de Sabiduría
O sea un gusto especial por todo lo que es espiritual, por todo lo que se refiere a Dios o al bien de las Almas.

La Sabiduría es una cualidad del Espíritu. El hombre ávido de saber no sacia nunca sus ansias de conocimiento. Pero cuando conecta con el Espíritu esa avidez se sacia por el contacto con la Fuente y encuentra la verdadera complitud. Cuando se habla no se lastima pues habla el Espíritu y se sabe más allá de las palabras.

Da una experiencia sabrosa de lo sobrenatural. Quita los motivos humanos al obrar. Hace que ya no obremos por ser admirados o porque nos agradezcan o estimen, sino solamente por el placer de permitir a Dios SER en nosotros. Este don crea placer por manifestar las cualidades del Alma.

Esta Sabiduría es aquella de la cual dice la Santa Biblia: La Sabiduría vale más que todos los objetos preciosos y nada hay que se le pueda comparar (proverbios 8,11).

El don de Sabiduría hace que sea muy agradable meditar y encuentre verdadero gusto en la lectura de buenos libros espirituales. Especialmente , textos sagrados (Biblia, Corán, Torah, etc).

Don de Fortaleza
El don de Fortaleza nos ayuda en la noche oscura del Alma mientras atraviesa el velo del karma.

Hay momentos en que el karma nos impulsa a repetir los errores y si no fuera por la intervención del Espíritu Santo con su don de Fortaleza, no podríamos resistir.

Es una fuerza especial para realizar lo que Dios quiere de nosotros y para resistir con paciencia y valor las contrariedades de la vida. Seréis revestidos de la fuerza de lo alto (prometió Jesús). La gente se admira del valor de los mártires, de la paciencia de tantas personas santas, de la constancia de tantos héroes cristianos, porque se imaginan que esas fuerzas las sacan de ellos mismos, cuando en realidad toda su fortaleza la reciben del Espíritu Santo.

Para quienes tienen la prueba de encarnaciones con gran peso kármico (los enfermos, los pobres, los que sufren tentaciones fuertes y quienes tienen que desempeñar oficios difíciles), es utilísimo este don para que no desfallezcan en la prueba.

Don de Consejo
Hace que al momento de escoger, escojamos lo que más nos conviene para el mayor bien de nuestra Alma: Inspira lo que se debe hacer y lo que se debe decir y cómo se debe decir.

Lo que se debe evitar y lo que se debe callar.

Con el don de Consejo nos conectamos con nuestra Luz Interior que nos guía en el cumplimiento de la Voluntad del Padre. Nos llena de inspiraciones. A veces por medio de una buena lectura el don de Consejo nos ilumina que es lo que Dios está esperando de nosotros.

A través de este don, el Alma en comunión con el Espíritu nos guía por el Blueprint (el Plano Azul Original) para salir del laberinto del karma.

El Santo Cura de Ars era el menos inteligente de los de su curso y sus consejos hacían mayor bien que los sermones de los más doctos predicadores porque había obtenido del Espíritu Santo el don del Consejo.

Con este don se cumple lo que Jesús prometió a sus discípulos: "El Espíritu Santo os enseñará todo".

Las personas que reciben este don tienen la rara cualidad de encontrar soluciones rápidas para casos urgentes, y guiar a otros para que eviten lo que no les conviene.

Don de Amor (Caridad , Piedad)
Es don de Amor contagia por vibración. Quienes lo manifiestan aman al Amor, a toda la creación como manifestación de Dios en este plano.

El Amor da comprensión de las diferencias de evolución permitiéndonos ser caritativos y manifestar piedad con quien nos muestra

nuestra propia imagen en otro momento evolutivo.

El Amor transmuta, disuelve el error y libera de los lazos kármicos.

Es el mayor escudo contra todo el mal que pudiera manifestar el mundo.

Este don fue el que concedió a San Francisco Javier, a San Pablo, a San Francisco de Asís y de Sales, tan gran deseo de hacer conocer a Dios por muchas gentes y hacerlo amar por el mayor número posible de personas.

Don de Discernimiento
Es una facilidad para comprender lo que procede de Dios, alcanzando la comprensión del Espíritu.

La mente humana se abre y se expande por revelación en contacto con la Fuente Divina Dios. Podemos pasar años leyendo un pasaje de la sagrada Biblia y no entenderlo. Pero viene el Espíritu Santo con su don y en un momento comprendemos lo que antes nunca habíamos entendido.

Eso les pasó a los apóstoles después de la Resurrección de Jesús. El Espíritu Santo les hizo entender todo lo que Jesús les había enseñado y que antes no comprendían.

Por medio de este don logró San Agustín descubrir tantas maravillosas enseñanzas en la Santa Biblia (que antes no había descubierto aunque leía y leía). Por este don a San Antonio se le hacían cortas las noches que pasaba leyendo la Santa Biblia, porque descubría allí bellezas no imaginadas.

Don de Ciencia
Es el don del Espíritu Santo que nos permite ver a través del velo de la ilusión de la 3D, para ver más allá de lo aparente, más allá de las máscaras con las que la sociedad se viste y descubrir detrás de lo visible, el Plan Divino.

Es una facilidad para distinguir entre lo verdadero y lo falso. Muchas personas creen como verdadero lo que es falso y en cambio no aceptan lo que es verdad. Sólo cuando el Espíritu Santo les dé el don de Ciencia sabrán distinguir bien la verdad de la mentira y quedarse sólo con la verdad. Esto es importante porque en la actualidad hay gente que enseña falsedades y muchas personas las creen y se dejan engañar. Este don hace ver el verdadero valor de las riquezas y de los honores, que se acaban tan fácilmente. Este don ha llenado de religiosos los conventos porque los convence de que lo que más vale no es lo material sino lo espiritual.

Don de Santo temor de Dios
Es un temor cariñoso que nos inspira el gran Amor que nuestra Alma le profesa al Padre y por lo cual no desea ofender a Dios bajo ningún concepto.

Es el don que hace que nos apartemos de cualquier oportunidad de ofender a Dios en palabra y obra.

Este don es el que hacía estallar en lágrimas a los Santos cuando cometían alguna falta.

Este don fue el que hizo que el Rey David odiara tanto la falta que había cometido. Este fue el don que convirtió a María Magdalena.

Los Frutos del Espíritu Santo son:

1.- Caridad: Se manifiesta por añadidura cuando se tiene Fe, Fidelidad y Pureza porque se comprende y se ama.

2.- Gozo: Alegría del Alma por contacto con la Fuente Divina Dios.

3.- Paz: Sentimiento disolución de la individualidad en el Todo.

4.- Paciencia: Don que da la certeza en encontrar el camino aún en las vicisitudes.

5.- Longanimidad: Tener consciencia del Eterno Presente del Alma y que lo que hoy creo que ES, es sólo un recuadro del Libro de la Vida.

6.- Bondad: Decir la palabra justa o tener la acción correcta en el momento oportuno para quien lo necesita.

7.- Benignidad: Comprender las diferencias de evolución expresando misericordia hacía los otros, como la que Jesús ha tenido siempre conmigo en mi camino.

8.- Mansedumbre: Ser obediente a la Voluntad de Dios.

9.- Fe: Pensamiento positivo extremo.

10.-Modestia: Mantener la consciencia en lo finito del saber humano y lo infinito e inconmensurable del saber en contacto con el Espíritu . Yo sin El no soy.

11.-Continencia: Sostener en el servicio a los otros, no sujetando, sino liberando.

12.-Castidad: Es pureza. No ofender al Cristo con nuestras acciones. Ser Puros de Alma.

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